Origen del Museo del Jamón


El nombre "Museo del Jamón" tiene su orígen en una entrañable vinculación con la historia gastronómica de España. Lo que hoy conocemos como jamón, en sus distintas variedades, es en verdad un pilar fundamental de su cultura que ha sobrevivido a lo largo de los siglos.


Debemos remontarnos al siglo IX antes de Cristo, cuando los Celtas eran los pobladores originales de la región europea que hoy es conocida como España. El cerdo era para ellos un verdadero objeto de culto, al que le dedicaron esculturas y altares que hoy pueden encontrarse en distintos poblados de la región.


Esta adoración, se debió a la escasez de alimentos, lo que había hecho del cerdo un elemento indispensable para su nutrición. Dicha necesidad llevó a los Celtas a desarrollar un método que les permitiera conservar la carne y almacenarla en buen estado, hasta el momento de su consumo. Así nace el proceso de salazón y curado de la carne, que en aquel momento se llevaba a cabo sobre el animal completo, sin trocear. Éste es el inicio de la elaboración de embutidos que, tras años de perfeccionamiento, derivaron en la técnica moderna de producción de jamones.


En la edad media, el consumo de jamón era considerado un signo de nobleza y señorío. Del mismo modo, era un hombre distinguido, aquel que se dedicara al sacrificio de cerdos y producción de jamones.


Esta práctica es sin duda una herencia gastronómica que mantiene vinculados el pasado, el presente y el futuro, atravesando las generaciones con una tradición basada en un alimento de inconfundibles aromas y exquisitos sabores, cuya elaboración es considerada en la actualidad como un verdadero arte.